martes, 14 de febrero de 2017

Vocabulario (animales)



Llama /ˈlɑːmə/ : Llama

La llama (Lama glama) es un mamífero artiodáctilo doméstico de la familia Camelidae, abundante en la Puna o Altiplano de los Andes de Perú, Bolivia, Chile, Ecuador y Argentina. Fue creado por los pueblos andinos nativos mediante selección artificial a partir del guanaco salvaje que fue domesticado y del cual, por lo tanto, la llama deriva. Según recientes estudios de ADN, esto ocurrió en principio de manera independiente en tiempo y espacio, en sectores del sur del Perú, norte de Chile, oeste de Bolivia y el noroeste de norte de Argentina. Fue aprovechado al máximo por el imperio Inca: era utilizado como animal para sacrificios, se obtenía carne y lana de él, y era aprovechado como animal de carga (el único antes de la llegada de los españoles a América, si se exceptúan los perros de los trineos inuit o «esquimales»).


La importancia económica de la llama

Antes de la presencia española, las llamas fueron representadas en la cerámica Mochica (200-600 d. C.) y constituyeron los únicos animales ungulados domésticos del Imperio inca. Fueron apreciados no solamente como bestias de carga, sino también por su carne y las lanas. Hasta la llegada de los españoles, las llamas fueron utilizadas en lugar del caballo, del buey, de la cabra y de las ovejas, animales originarios del Viejo Mundo, pero su escasa eficiencia hizo que fueran rápidamente desplazadas a un segundo plano por estas especies tras la conquista.



 





 

Guanaco


El guanaco (del quechua wanaku) (Lama guanicoe) es una especie de mamífero artiodáctilo de la familia Camelidae propia de América del Sur. Es un animal silvestre, elegante, de huesos finos, con una altura aproximada de 1,60 metros y cerca de 91 kilogramos de peso. Los guanacos jóvenes son llamados chulengos.

Características

Al igual que la llama, (camélido doméstico que desciende del guanaco) el guanaco es un camélido del grupo llamado auquénido, que es incluso más escaso que el de la alpaca. Está revestido por un pelaje doble y grueso que lo protege.
Su altura a la cruz es de 1 a 1,2 m y, si se incluye la cabeza, entre 1,8 a 1,9 m. Los guanacos se caracterizan por ser los animales de mayor tamaño de la Patagonia (exceptuando los mamíferos marinos). Su peso es típicamente el doble que el de las vicuñas, alrededor de los 100 kg, pero puede alcanzar hasta los 140 kg. Su pelaje es más largo que el de la vicuña pero más corto que el de la alpaca; es también de excelente calidad y de color rojizo en los guanacos sureños del Perú. El diámetro de la fibra oscila entre 16 y 18 micrómetros, y es muy liviana porque, a diferencia de la lana de oveja y a semejanza con la de la vicuña, es hueca.
Una característica de los guanacos es que tienen la cabeza oscura y la parte ventral y las patas de color más blanquecino. El guanaco norteño es el antecesor de la llama. El promedio de vida del animal es de 20 a 25 años.



 

Alpaca

La alpaca (del quechua allpaqa, paqu) (Vicugna pacos) es una especie doméstica de mamífero artiodáctilo de la familia Camelidae. Evolutivamente está emparentada con la vicuña, aunque en las poblaciones actuales hay una fuerte introgresión genética de la llama (Lama glama). Su domesticación se viene realizando desde hace miles de años. Podemos encontrar restos arqueológicos de la cultura Mochica del Perú con representaciones de alpacas. 

Parentesco y nombre cientifico

Las relaciones entre la alpaca y los demás camélidos sudamericanos han sido controvertidas durante muchos años. En los siglos XVIII y XIX, cuando recibieron nombres científicos, se creía que la alpaca era descendiente del guanaco (Lama guanicoe), y fue denominada por ello Lama pacos, ignorándose sus similitudes con la vicuña, tanto en tamaño, como en la lana y la dentición. Su clasificación se complicó tras comprobarse que las cuatro especies de camélidos suramericanos pueden cruzarse entre sí y dar descendencia fértil. No fue hasta el siglo XXI que, gracias al desarrollo de las técnicas de análisis de ADN pudo demostrarse finalmente que la alpaca y la vicuña están estrechamente relacionadas, y que el nombre científico correcto es Vicugna pacos, si bien se detectó en sus poblaciones un porcentaje de su genoma mitocondrial ADN proveniente de la llama.




 

 

Vicuna  /vɪˈkuːnjə/ : Vicuña

 

La vicuña (Vicugna vicugna), —del quechua wik'uña— es una especie de mamífero artiodáctilo de la familia de los camélidos y del grupo de los camélidos sudamericanos que vive en el altiplano andino, en el norte de Argentina, el oeste de Bolivia, el noreste de Chile, sectores de los Andes de Ecuador, y en las alturas andinas del Perú, país que posee la principal población de la especie.
La alpaca es una especie domesticada que deriva de la vicuña, con aportes genéticos menores de llama

Características

Las vicuñas son los camélidos más pequeños, pesan entre 40 y 50 kg y tienen una longitud de 80 cm. Son silvestres. Su color es beige o vicuña (marrón claro rojizo) en el lomo y blanco en la zona ventral y las patas, con variaciones dependiendo de las zonas geográficas donde habitan. Las poblaciones norteñas son más oscuras y tienen un mechón en la parte delantera de pelos largos y blancos (mechón pectoral). Las vicuñas tienen las patas largas y delgadas, terminadas en almohadillas, aptas para caminar sobre varios tipos de suelos, incluso los pedregosos. la fibra de su lana está entre las más finas del mundo, midiendo 15 micrones de diámetro. El pelaje es denso, formado por fibras delgadas que crecen muy juntas, con el objeto de proteger al animal tanto del frío como de la lluvia y el viento. Si las fibras fueran más gruesas y crecieran más distanciadas, dejarían pasar el aire frío y el agua de la lluvia.

 

Yak  /jæk/ :Yak

El yak (Bos mutus o Bos grunniens) es un bóvido de tamaño mediano y pelaje lanoso, nativo de las montañas de Asia Central y el Himalaya, vive en las altiplanicies esteparias y fríos desiertos del Nepal, Tíbet, Pamir y Karakórum, entre los 4000 y 6000 metros de altitud, donde se encuentra tanto en estado salvaje como doméstico.
La palabra 'yak' es del idioma tibetano - yag, o gyag, donde solamente el macho es llamado así, la hembra es una dri o nak.

Descripción

Los ejemplares salvajes (subespecie grunniens), hoy escasos, son animales gregarios de pelo invariablemente largo (sobre todo en la zona abdominal, donde puede llegar hasta el suelo), denso y negro (en los animales viejos adopta un tono marrón) que cuelga a ambos lados del cuerpo y también de las extremidades, con una joroba sobre los hombros y cuernos largos de un metro de longitud que surgen a ambos lados de amplio cráneo, casi horizontalmente, para acodarse luego hacía arriba y algo hacia adentro. La cola es peluda a partir de su misma base y lleva en su extremo un gran mechón.
Los machos, que son más grandes que las hembras (estas solo alcanzan la mitad del tamaño de los machos), pueden llegar a los 2 metros de altura en la cruz - la cual aparece tan elevada debido a un alargamiento de la apófisis espinosas, que la cabeza parece empezar desde una posición más baja - y pesar hasta 1000 kilos. Las pezuñas poseen una superficie de apoyo amplia, mientras que las pezuñas secundarias rozan el suelo mientras escalan. Las hembras tienen dos pares de mamas. El cuerpo es alargado, lo cual se debe, en parte a que posee un par más de costillas (en total 14) que los restantes bóvidos.

 Resultado de imagen de yak salvaje

 

Video con subtítulos en ingles sobre el yak en un pueblecito de Pakistán

 



 Ox /ɒks/ :Buey

El buey es el macho bovino (toro) castrado, dedicado al engorde y sacrificio o a tareas de tracción, especialmente faenas agrícolas y el transporte de cargas. En estas últimas función ha sido desplazado por las máquinas desde la Revolución Industrial iniciada en el siglo XVIII, pero en muchos lugares del mundo siguen usándose de esta forma. Se puede llamar también "buey salvaje" a cualquier miembro no doméstico del género Bos, como el gaur, el banteng, el kuprey o el extinto uro.
Para que un macho bovino se transforme en buey, se requiere de su castración después de la pubertad


Historia y simbolismo

Los egipcios fueron los primeros en rendir al buey y la vaca un culto del que se hallan todavía restos en la India. Este religioso respeto pasó después a los griegos los cuales en los primeros tiempos no inmolaban sino toros cuya cabeza no hubiera todavía llevado el yugo. En la primera época de Roma no se mataban los bueyes destinados a la agricultura.
Los lacedemonios inmolaban un buey a Marte cuando habían ganado una victoria por medio de algún ardid y un gallo cuando había sido abiertamente y sin el menor engaño.

 

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